Our Camino must go on


viernes, marzo 08, 2013

MACAU - 14 feb


Después de una semanita en Hong-Kong, la idea era pasar unos días de tranquilidad en Macau. Los rascacielos y el ritmo de vida de la ciudad de Hong-Kong, sus 5 millones de habitantes cambiaron por 1 hora de ferry en una ciudad mas baja, con ritmo de vida más relajado y "sólo" medio millón de habitantes.
Macau, en nuestra visita, tuvo 3 cosas: un estilo portugués en sus calles que a mi me encantó, muchos casinos y sitios donde gastarse los euskos, y muuuuuchisimos chinos de vacaciones.

La llegada, el 13 de febrero, la hicimos a media tarde, tiempo justo para dar una vuelta de reconocimiento, preguntar en algún casino unas cuantas normas, e ir a cenar a algún garito chino donde no nos clavaran mucho. Y así fue. Como Macau-ciudad tiene frontera con China y nuestro hostel estaba en China fuimos en autobús (creo que pagamos unos 20 céntimos de Euro) y esta vez la frontera fue rápida: 1 hora para cruzarla.

La aventura fue mayor cuando, ya en la ciudad china de ZhuHai, tuvimos que encontrar el hostel. La idea era llevar la dirección escrita en chino en un papel para enseñársela a un taxista (procedimiento habitual) pero en este caso la dirección no era todo lo correcta que debiera, además, en la web de reservas no había teléfono de contacto con lo que estuvimos una hora en el taxi dando vueltas. Encontramos a un inglés que hablaba chino que te cagas y nos echó una mano, pero resulta que también la dirección en google maps era errónea. Ya fuera del taxi, dando vueltas por la zona nos dimos cuenta de que no, de que ahí no era. Así que buscando en internet encontramos otra dirección en google maps, que tampoco era todo lo correcta que debiera ser, y tras unos 20 minutos dando vueltas por la ciudad en taxi conseguí el número de teléfono del hostel: hablando con ellos habíamos pasado por delante suya unas 5 veces, pero no había carteles ni nada. Resulta que era un piso que utilizaban para acomodar gente, muy bonito, muy bien colocado pero ligeramente guarrete (sobre todo el cuarto de la ducha).

La mañana siguiente a Macau, la idea de Jaro era la de ir de casinos y la mía la de visitar la ciudad. La mañana la hicimos juntos, viendo las calles y el ambientillo (con chinos por todos lados que había). Incluso había calles bastante anchas que no se podía andar del gentío. Bueno, el mediodía, porque para cruzar la frontera tardamos 3 horazas!! Tras la comida nos separamos: él se fue a buscar un casino con póker (cosa que no encontró, salvo timbas de 800 euros…) y yo me quedé sin rumbo a disfrutar de la ciudad (Patrimonio de la Humanidad UNESCO). Era nuestro único día en Macau, y quería aprovecharlo. Eso sí, a la tarde me acerque al casino, y estuve jugando la nada desdeñable cifra de 20 euros, y volví a casa con 21!!! Si a eso le sumas que el precio del transporte a ese casino fue de 5 euros…  ya no es lo mismo.

El viernes, nuestro avión salía a la noche desde Shenzhen (China) así que a media tarde nos tocaba coger el Ferry desde Macau. Así que, como la frontera se tarda entre 2 y 3 horas en ser cruzada, toco madrugón… y por un contratiempo espaldil tampoco pudimos llegar a Macau a tiempo. El caso es que al menos pudimos llegar a la zona sur de una isla y ver algo de playa. Pero poco tiempo más, porque había que coger el ferry.
En este día, y durante todo el viaje a partir del año nuevo chino, cada vez que encontrábamos un tempo o ermita o algún sitio decente para ello… los chinos le daban caña a los petardos como si no costara. Había sitios donde habían tirado petardos y quedaban las carcasas de papel rojas, pues la gente seguía tirando petardos ahí, incluso cuando la montaña de papeles alcanzaba casi el medio metro….