Our Camino must go on


jueves, diciembre 13, 2012

Cruzar la Calle

Todos los días, para llegar a la parada del atobús que me lleva al trabajo me siento como el cangurito de ese juego.



domingo, diciembre 09, 2012

Tai-Chi

Me gusta ver y comparar dos de las caras mas opuestas de Shanghai:  Por un lado están los centros comerciales bulliciosos, con montones de plantas y montones de tiendas en cada planta, con precios (sobre todo en ropa) absolutamente caros, y con gente paseando con sus bolsas llenas de aquí para allá, el olor a comida…  generalmente es la gente joven quien está por allí, trabajadores, comportándose como nuevos ricos y sobre todo consumistas. Pongo aquí un video de uno de los centros comerciales más pequeños que he visto: http://www.youtube.com/watch?v=g8hR3RQXpOw


Y por el otro lado, los más ancianos del lugar, los mismos que no se ven durante el día, comparten su momento matutino de relax sobre las 6 o 7 de la mañana haciendo tai-chi, otros le dan a la cometa, otros simplemente hablan…:http://www.youtube.com/watch?v=NC3W5PeCQvE


Hoy, domingo 9 de diciembre, sobre las 7 de la mañana me he acercado a Zhongshan Park, allí estaban unas 500 personas haciendo tai-chi. No se si me he explicado: domingo, 7 de la mañana, 2ºC de temperatura, medio nieblilla, contaminación del aire en niveles rojos… y el parque lleno.


Lo de la contaminación del aire es una pasada. Hoy estamos en niveles rojos, el medidor marca "solo" 159, ayer llegamos a las 256, es decir, es más saludable fumarse un cigarro que respirar este aire. El tema de la boina de contaminación de Shanghai lo comprobé el otro día cuando entré en autobús en la ciudad: a un lado se veían las afueras de la ciudad, se podía ver que el sol estaba iluminando las montañas y los edificios, al otro lado Shanghai… ya no había sol. Ayer mismo, al mirar a edificios que pueden estar a unos 200 metros de distancia se podía ver una pequeña nieblilla.


Hoy habíamos quedado para jugar a fútbol con unos chinos del curro, pero creo que, al menos por mi parte, no va a ser, al menos hasta que el medidor baje a niveles de contaminación baje un poquito… a la mitad más o menos.


(Por cierto Vikinga, ya ves que he madrugado y que he aparecido por el Parque, por cierto, te he buscado, estabas por ahí haciendo estiramientos? )


lunes, diciembre 03, 2012

Watch watch!?! Massage massage!?! Iphone iphone!?! Sex Sex!?!

 

Este domingo pasado fue día de turisteo, pero a nuestra forma.

Lo primero que quería haber hecho, era ir a algún parque y ver a la gente hacer Tai-Chi de par de mañana,
cosa que no conseguí porque no conseguí levantarme tan pronto. Lo intentaré este fin de semana o el que viene.

Lo segundo que quería haber visto es el Marathon de Shanghái, cosa que tampoco vimos porque por donde queríamos ir de visita el Marathon pasaba muy pronto, vaya que nada.
Lo tercero que íbamos a ver y fue lo primero que vimos fue el Mercado de las Flores y los Pájaros. Muy interesante y con muy poca gente extranjera dentro. Llegamos sobre las 10:30 de la mañana, es decir, que eso estaba lleno
de chinos. Flores vimos que se compraban pocas, y pájaros menos. Lo que mas éxito tenía era la venta de grillos de pelea. Por unos 20 yuanes (2.5 euros) tienes uno, ahora bien, deberás pagar mas si quieres tener un gran campeón que dé dinero en las apues
tas.

Era curioso ver a los hombres chinos, de entre 40 y 60 años, tener un insecto del tamaño de tu dedo índice, y mirarlo y exa
minarlo para ver si lo compran, llegando a haber grandes discusiones entre el comprador, el vendedor y los observadores. También hay gran número de pájaros, peces,… flores
no tantas y comida para los bichos, destacando unos gusanos vivos que creo que también son comestibles  para humanos.
De ahí cruzamos la c
alle y fuimos al mercado de las antigüedades, que vaya antigüedades: las de verdad son carísimas, el 95% de las antigüedades están hechas en los últimos 10 años y entre antigüedad y antigüedad te encuentras cosas que deberían estar en la basura.

Ese era el plan, a partir de ahí el plan dictaba pasear hacia el Este sin rumbo, por la zona antigua de Shanghái. Paseando durante much
os minutos entre tenderetes donde venden el pescado en la calle, la carne, las verduras… cuencos y estanque
s con agua y peces vivos, ranas, culebras, tortugas… condiciones poco higiénic
as diría yo, no creo que una tienda así durara media hora abierta antes de que Sanidad la cerrara para siempre. El dumpling de pan, tamaño grande por 1.5 yuanes (un poco menos de 20 céntimos)

Entramos a algunos mercadillos chinos chinos, y se nos ocurrió que podíamos ir a los Jardines de Yuyuan
para comer uno
s dumplings. Domingo, no llovía, Yuyuan… eso estaba
petao. Media hora de cola para recoger la cajita. Fue divertido ver como los 15 o 20 empleados de la cocina hacian los dumplings a mano y a toda pastilla.
La llegada a Yuyuan Gardens fue casi un shock para nosotros. Habíamos pasado la mañana en mercadillos, en la zona mas china de Shanghái, donde la gente pasea tranquilamente y hace sus compras. De ahí caminamos hacia el punto más turístico (o casi) de la ciudad, ahí es donde dejaron de haber  mercados del día a día y aparecieron los Santa Claus, las imita
ciones, las tiendas con cosas turísticas,… y los pesaos chinos que te asaltan por la calle ofreciéndo
te relojes, masajes, iphones, prostitutas… al tono de: "Watch-Watch, massage-massage, iphone-iphone, sex-sex…" "que no!! Pesao!!"

De ahí nos separamos, Jaro se fue porque había quedado con un amigo que estaba de paso, y yo seguí sin ruta. Entré en un templo Taoísta, bastante chulo aunque nuevo (abandonado en los 60 y restaurado en los 90) y caminando entré en una zona de casas chinas, calles estrechas, ropas tendidas en unos cables que unen una casa con la de enfrente… muy original, muy muy diferente a lo que es el Shanghái moderno, y para mi gusto, mucho mas interesante.
Aún no había dado un paseo lar
go por el Shanghái antiguo y me sorprendió  que haya una zona de esta pequeña ciudad que tenga todavía el estilo de hace un montón de años.

Para el que pregunte por la seguridad, he leído que esta ciudad es muy segura, bastante más que cualquier ciudad española. Por lo que he comprobado, así es, siempre puede haber problemas pero por ahora la impresión que me llevo es mas que grata.

domingo, diciembre 02, 2012

El maravilloso mundo de los paluegos.

Los Paluegos: así denominados a esos maravillosos pedazos de comida que se te quedan entre los dientes y se pueden utilizar para mas tarde, los de la comida se pueden utilizar para la merienda, los de la cena para la recena…

Aquí, no hay día que coma en restaurante y tenga que hacer maniobras imposibles con uno o varios palillos al terminar la comida. Comento las curiosidades que me han pasado comiendo.


El miércoles pasado, en una cena con unos proveedores, fuimos a un restaurante normal, de los que la cena cuesta entre 15 y 25 yuanes (entre unos 2 y 3 euros) y cenamos bien. Fue curioso como una niña de unos 7 u 8 años que estaba por allí se me quedó mirando fijamente, creo que fui el primer occidental que la niña vio (viven en una ciudad muy pequeña, de apenas 800.000 habitantes, para ellos eso es un pueblo). Le lancé una mirada de complicidad y no hubo forma de que me quitara la mirada de encima, los padres se reían a carcajadas, que maja.


Después, en la cena, todo fue bien. Me comentó mi compañero chino de la empresa que los proveedores habían comentado que me defendía bien con los chopsticks (palillos), que no era habitual que los extranjeros tengan esa soltura, a lo que contesté que, si no me quiero morir de hambre, hay que apechugar.

El caso es que una cena con chinos es un reto, primero porque no se puede coger la comida con las manos, no aparece un tenedor a no ser que lo pidas y hay veces que tampoco tienen en el restaurante, y hay que comer, porque si no comes te mueres del hambre.


Lo más común es que en la mesa haya una rueda en medio para que la comida vaya circulando por todos los comensales, en cada sitio hay dos palillos, un platillo pequeño, un vaso que se llena con té o alguna infusión y un bol para el arroz, o algún caldo…


Lo común es no echarte en tu plato, sino picar del plato del medio, y que vaya rulando entre las personas. Es decir, que cuando coges algo del medio con tus palillos,… te están mirando, ahí es donde los que no tenemos mucha destreza la podemos cagar. El otro día intentaba coger un filete cabrón que siempre se escapaba, y mientras se caía una y otra vez el chino que tenía en frente iba diciendo: "no hay problema", "no hay problema", "no hay problema", "no hay problema"… al rato pudo mover la rueda para poder coger algo de comida.


Surgen varios problemas:

·         El primero es el tema de los huesos: todos los platos de carne tienen huesos, es decir, no se ha limpiado la carne de huesos, y a la hora de partirla en cachos pequeños aparecen los huesitos en cada pedazo de carne, y no es nada sencillo sacarte un hueso de la boca usando solo los palillos.

·         Otro son los noodles: esos fideos superlargos que se cogen del plato central para echarlos a tu bol y no tienen fin. Es decir, los coges y levantas el brazo, y cuanto mas levantas el brazo mas largos se hacen los noodles, parecen no tener fin.

·         Los picantes, como no sabemos leer en chino, no sabemos qué estamos comiendo. Generalmente son platos de carne, que más o menos se puede intuir, porque se ven las guindillas o el chile que utilizan. Siempre hay un plato sorpresa que pica, el último fue un plato de verduras,… no me lo esperaba y pasé bastante mal rato.

·         Los brindis: en cenas medianamente serias, todo el mundo tiene que brindar con todo el mundo, así que hay que estar preparado para brindar con todos, como no se chino yo no lanzo brindis, pero es un punto molesto, aunque bonito.

·         El ruido: parece ser que es norma hacer ruido al aspirar la sopa, los noodles,…sluuuurrpp. Es un poco extraño tener una cena con palillos, linda y suave, bien preparada y cocinada, y que sea norma general y bien vista el hacer ruido comiendo.Al principio es un poco desagradable, pero no he tardado tiempo en acostumbrarme.

·         Los paluegos, hay que estar preparado para tener paluegos desde el primer plato de carne. Para sacarlos, la norma dicta que hay que coger el palillo con una mano, enredar entre los dientes y utilizar la otra mano para tapar la boca abierta, con el fin de no ser desagradable a los demás, cosa que me parece lógica siempre que el de al lado no haga ruido sorbiendo sopa.

·         A la hora de sentarse, hay que tener cuidado en dejar el mejor sitio (el que está mirando hacia la puerta) para la persona de mas rango, teniendo a sus segundos mas importantes a su lado. He visto verdaderas peleas ofreciendo el sitio a personas y rechazándolos muchas veces, aunque al final la persona de más rango se sienta ahí.


Aquí en Shanghái, se puede encontrar de todo, hay restaurantes chinos de los baratos, de los que cenas bien por entre 8 y 15 yuanes (entre 1 y 2 euros), con comidas algo mas abundantes se pueden pagar hasta 35 yuanes, incluida la cerveza (unos 4.5 euros). Saliendo de los restaurantes chinos normales (como cualquier bar normal nuestro), y yendo a sitios mas exclusivos se encuentran cenar por 100 o mas yuanes, (a partir de 15 euros). Si se prefieren los sitios más occidentales, hay que soltar algo más de gallina, a partir de 100 yuanes (12 euros), pero como en todos los sitios, depende de lo que quieras pagar.


Lo malo de estos restaurantes baratos es que no suelen hablar inglés, así que para pedir la comida hay que señalarla en el menú, o en la pared, siempre que los hubiera, porque si no mejor salir por la puerta y buscar otro restaurante. Es bastante común que los menús tengan la foto del plato, siempre con una pinta mucho mejor que la que tienen en realidad, pero eso creo que pasa en todos los sitios.


Hoy hemos ido de turismo (ya haré una crónica), y en un sitio en el sitio mas turístico de Shanghái, en un restaurante que había una cola de una media hora para recoger la comida, donde la gente se sacaba fotos con los dumplings que habían comprado o con el cartel… cada ración de 12 dumplings (una especie de empanadilla china rellena de carne) cuesta 20 yuanes (2.5 euros), y con eso te puedes dar por comido.


Aún no he probado cosas desagradables, pero ya he visto en tiendas (y más concretamente en el Carrefour y otros mercados) mogollón de peces vivos que matan en el momento porque para los chinos pescado fresco es pescado vivo. Entre los peces que hay, generalmente son de río, porque hay carpas y pencas, y otros que no llego a reconocer. Como cosas exóticas vivas que hay  para comprar y comer, hay desde cangrejos, los peces, también hay culebras de agua, tortugas y ranas (ver foto). No deja de ser curioso ir al Carrefour y encontrarte ranas enormes esperando que alguien se las coma.


Por mi parte, las ranas, perros, gusanos e insectos tendrán que esperar muuuucho tiempo para que yo tenga estómago para poder comerlos, y espero que sea mucho mucho tiempo.




sábado, noviembre 24, 2012

Participe en nuestro concurso


Participe en nuestro concurso y díganos de qué esta hecha esta sopa.

Daré una pista: cuando hacemos sopa de ajo se suelen ver los ajos. En esta foto de una sopa de un restaurante de chinos del oeste en Shanghai no penséis que está tan claro. :)




viernes, noviembre 23, 2012

Los primeros días en la Perla de Oriente

Por aquí, aunque cuesta, voy consiguiendo arrancar.

Tengo ya el pisito, pequeñajo pero suficiente para mí, cuanto más pequeño sea menos habrá que limpiar. El sitio está guapo y hay un bus gratuito que me deja en el curro en 20 o 40 minutos (depende del tráfico), 3 lineas de metro (una que va desde un aeropuerto al otro y al centro de la ciudad), y tengo internet y tele china, 99% de canales en chino, incluyendo uno deportivo que echan bastante fútbol europeo, asiático, femenino… incluso el otro día estaban echando un maravilloso partido de waterpolo entre Sri Lanka y Uzbekistan… fascinante.

Porque el pisito está bien, a primera vista limpio, pero necesitaba de todo menos muebles. Es decir, los platos, vasos, cubiertos,… mas el juego de cama y almohadas… mas luces provisionales (porque la mayoría estaban rotas), … mas toallas, alfombrilla…. Menos mal que cerca de casa está un supercentro comercial con un Carrefour debajo, sino me habría muerto del asco.

En el trabajo, pues lo mismo, poco a poco. Llevo solo una semana y apenas tengo línea de teléfono, ordenador ni acceso a nada. En la oficina hay unos 100 chinos, varios jefazos europeos y 2 o 3 pringadetes europeos como yo. Mas o menos voy conociendo a la gente de mi equipo y algunos con los que se puede hablar. En algunos momentos el ruido es escandaloso, la gente habla bien alto, el murmullo a veces no te dejaconcentrar, poca gente lleva el móvil en silencio y los ruidos de los gargajos (aunque mas escasos que en la calle) de vez en cuando se pueden oir, es algo a lo que me voy a tardar en acostumbrar.
Por ahora poca vida social, entre la llegada, el curro, los papeles (algún día publicaré en el blog los pasos que hemos dado para conseguir estar aquí) y la limpieza y adecentamiento del piso… poco tiempo a las actividades lúdicas.

Luego he comprobado que los chinos tienen un concepto de la limpieza diferente al nuestro. Aparte de lo de escupir en la calle, hacer ruidazos comiendo sopa y esas cosas que pueden resultar mas o menos molestas, he descubierto que, a pesar de que la señora que nos había alquilado el piso dijo que lo había limpiado anteriormente y que lo iban a limpiar antes de que yo entrara, en el baño quedaban restos de pelos del antiguo inquilino, y todas las esquinas del suelo de la ducha y  los orillos del mismo estaban cubiertos de una película negra, bastante desagradable, al ligual que el resto de esquinas del minibaño. Me queda el consuelo de que ya los limpié, y sin mucho esfuerzo pero la verdad que daba cosa ducharse en ese sitio.

El tema del alquiler del piso me pareció algo gracioso. Tras haberlo seleccionado y decir el YES final, en el apartamento estábamos los de mi empresa, con un chino colega que hacia de traductor, con la chica de la agencia que habíamos contactado y con otro que era de otra agencia que no sabíamos de dónde había salido, y por supuesto, la propietaria del piso. Ahí estaban dialogando en un perfecto chino nivel negociación, en cuando se soltó la primera partida de pasta hubo un reparto extraño del mismo a tres manos. Firmamos unos documentos en perfecto chino y, por lo que ví llegué a la conclusión que yo no me meto en estos temas sin llevar un chino-amigo conmigo ni de coña, así que si alguien va para allí que se busque un chino-amigo o las pasará canutas.
Por lo demás,… hoy viernes, tocará salir a dar una vuelta, a cenar. Hay un checo en mi oficina que está en las mismas condiciones que yo: europeo rondando los treinta, en Shanghai para dos años (el lleva algún mes por aquí)… pero con novia desde hace unos 10 meses. Como dijo Tozi en su día y se me quedó grabado a fuego: "Ya verás como un par de meses antes de irme de Erasmus me echo novia".

Pongo unas fotillos interesantes que he sacado por aquí:
- El ambientazo en el metro de Shanghai en hora tranquila (en hora punta está petado), con un ambiente dialogante y distendido.
- Un taxi con su licencia, generalmente la foto de la licencia y la cara del conductor no cuadran.  Hay veces que la cara es de un tío y conduce una tía. Pero vaya, el sistema de taxis funciona bien y barato, y no suele haber problema.
- En cada manzana de la ciudad hay una tienda 24 horas llamada FamilyMarkt, en ellas hay un poco de todo (comida para llevar, dulces, champus, bebidas...) y en cada una de ellas, delante de la caja hay este stand de condones, lubricantes y vibradores. Es como para decir: dame un par de esos pinchos que tienes por ahi, una botella de coca cola  y un consolador (¿?)
- Y una pequeña vista de mi pisito.

Aaaaaa, y por cierto, aún no subiré afotos, pero con mi corte de pelo actual se me notan todos los remolinos de la cabeza, los mismos que tengo en fotos de hace 25 años. Todos no, casi todos, porque alguno ha desaparecido de raiz.



jueves, noviembre 15, 2012

Vuelta a Shanghai

Pues ya llegué a Shanghai de nuevo, el viaje bien sin problemas, largo... y con el incidente del que tenía detrás mía en el avión se quitó los zapatos y le cantaban los pinreles que te cagas. Muy desagradable.
 
La escala la hice en Munich, y los aviones que cogí eran de Lufthansa, así que con mi metro y medio ligeramente pasado y mi cabellera rubia todo el mundo me hablaba en alemán a lo cual siempre ponía mi cara de calamar.
Ya tengo pisito, aún no voy porque aunque tiene los muebles puestos hay que meterle lo demás: sabanas, mantas, cubiertos, toallas, sartén... Vaya, que no será una pasta, pero me costará unas molestias ir al Carrefour que tengo al lado y tirar de bolsas y mochila para subir todo.
 
El pisito genial, pequeñajo, pero apañao. Tengo una boca de metro de 3 líneas en frente de la salida, en la recepción hablan inglés (no sabéis lo importante que es eso), con Internet, TV, aire acondicionado, servicio de limpieza y de lavandería (si lo solicito)...
 
Al ladito hay un centro comercial. Tardé una media hora en darle la vuelta a la primera planta andando sin parar, otra media hora en darle la vuelta a la segunda planta,... y ya no tuve ganas de seguir con las otras 7 plantas y los dos sótanos. aquí están todas las marcas que te quiere imaginar (desde Zara, H&M....) a unos precios algo mas altos que en Pamplona. Esto quiere decir que el tema de las imitaciones baratas habrá que buscarlo.
 
Me doy cuenta que apenas he llegado y estoy ya de mudanzas, curioso. A ver cuanto tardo en situarme y empezar a disfrutar de la ciudad, que ya empieza a hacer fresquete por aquí.

martes, octubre 02, 2012

martes, septiembre 25, 2012

y Shanghai... mucho mas bonito por las noches

Ya llevo casi una semana por Shanghai, creo que ya me he hecho una idea sobre que va la vida aquí. La ciudad ofrece alternativas de ocio para dar tomar y regalar, solo hay que saber cogerlas. Los precios, no nos engañemos, dependen de lo que puedas pagar. Puedes comer en un retaurante chino en la calle comercial por 2 o 3 euros, mientras que en el starbucks de al lado te sablean 4 euros por un café.

La decepción: que cuando busqué su situación me enteré que habian cerrado el restaurante euskalduna de Shanghai, junto con sus ofertas de los miércoles. El restaurante español... por ahora prohibitivo, 10 veces mas caro que cualquier restaurante local.

La calle comercial... Nanjing road... increible. Luces y tiendas por todos lados. La mayoria en mandarín y algunas pocas también en inglés. La gente no habla ingles, por lo general, pero en los establecimientos mas o menos céntricos siempre hay un camarero/a que lo chapurrea. Sino, siempre viene bien el traductor que me descargué a mi movil, que dicho de paso, ya nos salvo el culo en una ocasión aunque en vez de agua nos trajeron té frío...

Shanghai, como Sevilla, mucho mas bonito por la noche. Nanjing road y el Bund, por la noche preciosisimos. Pongo por aquí una fotillo con Fupei en el Bund, con el centro financiero de fondo (todos esos rascacielos hace 20 años eran campos de arroz) y también una de noche. Gente por todos lados, turistas a saco, la mayoria asiáticos aunque cada vez veo mas europeos. Haberlos haylos, pero hay que saber buscarlos. Tengo localizada la euskaletxea, habrá que pasarse algún fin de semana por allí.

Poco a poco en la calle se ve de todo: ayer habia un taxi que habia girado de sentido en medio de la calle, que en lugar de tener dos rayas en medio separando los sentidos de tráfico tenía un pequeño escalón de un palmo de altura mas o menos. La primera rueda pasó, pero la segunda no, y luego la primera no queria volver para atrás. Resultado: un coche atascado y dos carriles de la calle cortados... y no pasa nada

Antes de ayer: un cruce de dos calles con 3 carriles en cada sentido. Hora punta, es decir, miles de coches. Las motos se saltan los semaforos, las bicis tambien, los coches van esquivando unos a otros, zigzag, el semaforo reina pero no gobierna y el autobús que quiere girar a la izquierda: para adelante no puede ir porque le vienen coches como si fuera un rio, para atrás imposible porque ya habia mas coches, los tres o cuatro carriles que tapa el autobús cerrados, el autobus no se puede mover y de 6 carriles pasamos a 2... atasco en toda regla, pero no pasa nada,.

En nada estoy de vuelta, así que aprovecharé estos días que quedan a tope.

viernes, septiembre 21, 2012

Shanghai - Primera visita

Primera visita... y con poco tiempo, la verdad. Hasta ahora mis horas de ocio se han repartido en dos cortos paseos por la ciudad y poco mas. En estos dos paseos he podido comprobar varias cosas importantes a día de hoy:
  • Que voy a ver el sol poco por aqui, no se si por la contaminación o por la niebla, o por las dos, sino a las fotos me remito
  • Que no voy a aprender a conducir, ni voy a ser tan valiente como para intentarlo
  • Que aunque lo intente, no me voy a acostumbrar a que los chinos suelten gargajos en cualquier lado
  • Que cruzar la calle es una odisea
  • Que si no le enseñas a un taxista la tarjeta del hotel es imposible comunicarte con el
  • Que la hora punta en el metro tiene que ser infernal
  • Que paseando por la calle, entre tiendas chinas te encuentras una tienda de Masserati y Ferrari juntos, y mas adelante otra solo de Maserati, cuando el sueldo de un trabajador normal son 150 euros/mes...
  • ... mas cosas?? todas las que queramos


Pero bueno, en otros temas, ya he conocido 3 fake markets, y, aunque no he hecho compras aun, ya veo por donde van los tiros. Así que no me van a timar... mucho, me timarán muchísimo, pero iremos a jugar, a ver que consigo.


En varios días hemos visitado con mucha prisa y poco tiempo Ningguo y Suzhou, pero sin tiempo para turistear. Una pena, porque esta última según he visto tiene muy buena pinta. Veremos si se puede intentar la próxima vez.


El tema de compras por aqui lo llevan de lujo: están los centros comerciales a precios escandalosos, y los mercados para el pueblo, y luego los de los turistas. En el tema de comidas pasa lo mismo: el precio de los hoteles... y el del pueblo. Ha sido curioso como ayer cenamos por 4 euros hasta reventar, hoy hemos comido por 2.5 y nos han cobrado mas de 4 por un batido en el Starbucks, y el Starbucks estaba a revosar, al igual que los otros 5 que hemos visto en nuestro caminar sin rumbo por el Pudong.


Hay temas abiertos, muchos temas a tratar... pero poco a poco, piano piano que dirian los del otro lado de las Baleares. Habra tiempo para todo.








martes, septiembre 18, 2012

Hong Kong bien merece una visitica


Y digo visitica como buen navarrico.
Tras un viaje extraño, sin nervios (malo para mi aparato digestivo) y sentimientos extraños arrivamos el domingo a la mañana a Hong-Kong. Tras un periplo en el aeropuerto, por fin pudimos hacer la escapada y visitar la ciudad.

La ciudad-pais tiene dos partes: la isla y la parte continental. En la isla es donde está el centro financiero, los edificios guapos y la pasta, aparte de los precios elevados. No tuvimos tiempo para llegar a allí, ya que en una tarde no da para mucho. Bueno, mas que una tarde, un par de horas. Aunque lo que vimos fue suficiente para llevarnos la imagen: el olor a comida llenaba las calles, habia gente por todos lados y el mercadillo por el que anduvimos... increiblemente poblado. Pero bueno, vimos lo que había, incluso a los pescateros callejeros (ver foto) que no solo tenian los peces ahi, a la intemperie con las tripas abiertas y sin limpiar, sino que detras tienen la pecera con las carpas que te van a matar cuando se lo pidas...

La parte comercial, la isla, la vimos de lejos. Tenía muy buena pinta. Por esa zona al otro lado de la Isla se veía mogollon de gente: turista, locales, gente corriendo, licenciados, bodas, jóvenes, viejos... un dato curioso: en vez de andamios por aqui utilizan plataforma hechas con... bambú. Edificios de mas de 30 pisos envueltos en este material que se une con cuerdas, y la gente se sube a trabajar. Curioso es poco.

A la comida nos llevaron a un restaurante con un comedor pequeñito: de unas 500 personas, y estaba lleno!! todo mesas redondas, siguiendo la tradición de los chinos que las utilizan para poder tener relacion con todos los comensales. Y la comida... nos guió un local, y... uno por uno los platos no eran nada del otro mundo, pero finalmente el regusto final fue muy bueno. Y ademas, el precio... por menos de 8 euros por barba, y eso que dijo que los entrantes eran supercaros. No quiero pensar en lo que costó la cena de la noche, en un restaurante de lujo en Shenzhen.

A la tarde-noche cruzamos la frontera de Hong-Kong con China y llegamos a Shenzhen. Alli, no hay mucho para ver: lo mas espectacular la carretera. Cada uno a su bola, miles de motos, miles de coches, miles de peatones... hay que aprender a cruzar la calle en China (consejo: sigue a los locales, lleva paso constante y no te pares, ya pararán los coches) porque si no las pasamos canutas. Si veis la foto de la moto... asi habia bastantes, pero en vez de eso rojo una de las que vimos llevaba 9 cajas de las de la huerta, de plastico azules... y un camion trasportando plástico... ocupaba mas de 2 carriles, sobresalian las bolsas por todos los lados.

Si se dice que Spain is different... no se lo que pasará con China...