Our Camino must go on



viernes, diciembre 06, 2013

Que asco!!

 

Veo que la vagancia se esta apoderando de mí y a este paso no voy a terminar mi crónica de las vacaciones...

 

Pero aqui tenemos ahora otra novedad, que no por conocida deja de ser nauseabunda: no se de donde exactamente sale, y de donde viene ni a donde va, a que dedica sus ratos libres, pero hoy hay en Shanghai una contaminacion en el aire que lo flipas. Desde mi oficina justo veo una silueta de un edificio que no estará a mas de 200 metros de distancia, y la prevision del tiempo da soleado...

 

Pues eso, que asco!

martes, septiembre 24, 2013

OJO AL DATO

 

En el centro de Shanghái, de unos 70km², la densidad de población es de unos 40.000 personas/km². Si lo extrapolamos a Gares, que tiene unos 40km² de término municipal, diríamos que en ese espacio podríamos tener una ciudad de 160.000 habitantes. La segunda ciudad mas poblada del Reino.

 

Pero, en diversas zonas del centro de Shanghái, como por ejemplo donde está mi apartamento, la densidad de población es de unos 160.000 personas/km². Esto es, si llenamos de gente el término de Puente desde Campollano hasta Kalaberagain, tendríamos una ciudad de más de 6 millones de personas!! casi na!

 

Eso sí, las vistas desde Kalaberagain serían únicas abarcando un mar de hormigón y torres…


 

miércoles, septiembre 11, 2013

Visiteando Bangkok




   Llegar a Bangkok, en tren hasta la última estación y de ahí en tuc-tuc hasta el hotel. Pero claro, siendo guiris, llevando la mochila, estando en esta estación y empezando a llover… como que los conductores nos tomaban más todavía como billetes con patas. Al final a base de preguntar a uno y a otro, parar taxis (nadie nos quería poner el taxímetro) pillamos un tuc-tuc. Conocida nuestra situación fue lo más barato que podríamos encontrar. Eso sí, el susto con el móvil no nos lo quita nadie, aunque al final apareció: estaba debajo de mi orondo culazo (uff)….



Pues al fin ya llegamos a Bangkok. El vuelo fue con Sri Lankan Airlines. Tengo que confesar que pensaba que sería una cacota de avión, pero nada más lejos de la realidad. Las cuatro-cinco horas de vuelo fueron en buen avión, la cagada fue el no hacer el check-in online, así que no sentamos en sitios diferentes. Todo no puede ser.


El hotel bien, correcto, suficientemente limpio y con desayuno incluido. Situado en el centro. Ningún lujo pero el precio era bueno (el nombre era algo así como Nuovo Hotel). Con una callecita al lado donde había tienditas y restaurantes en la calle (lo habitual allí) y encontramos uno muy rico. Repetimos casi todos los días porque estaba superbién.

La mañana siguiente, sin forzar a madrugar, empezamos a recorrer la ciudad como me gusta a mí: a pie, con un mapa y con un par de sitios elegidos. De ahí hasta llegar de vuelta al hotel… sobre la marcha, intentando no coger ningún tipo de vehículo. Los que han estado por allí lo han visto, el Palacio Real increíble y templos budistas por todos los lados. Yo era reacio, pero al final entre en el que me propuso Sabrina y mereció la pena. Como volvimos pronto paramos en Kao Shan Road, con gente a punta de pala y ambientazo, pero depende del plan que vayas. Si vas en plan guiri con los colegas a darlo todo, a cervecearte y juntarte con mas guiris, es el sitio ideal, pero si vas de tranqui a darle un poco al rollo Thai… mejor pasando, como lo que hicimos. Eso sí, la vuelta al hotel con un reventón del 15, pero bueno, nada que tras una ducha y una cena no se pueda quitar.


Al día siguiente (13 de Julio, para que veáis que estoy haciendo memoria) bajamos por el rio en barquito público, y por pasarnos de listos nos pasamos de parada. Así que tuvimos que cruzar el rio por un puente y llegar al Wat (perdón, pero soy muy malo para los nombres) andando casi una hora, que entre las paraditas, los templitos y el heladito se hizo corta. Eso sí, Julio en Bangkok es calor que te mueres, así que la botellita de agua en el 7 Eleven no la quita nadie, menos mal que era barata. Y pasada por el mercado de los fines de semana (Chatuchak Market), donde encontramos menos variedad y cosas de lo que esperábamos pero que si que aprovechamos para hacer bien de compras,  y de ahí a la zona XXX de Bangkok, donde los ping-pong show son en cada puerta, y las putillas campan a sus anchas. Curioso, pero nada excepcional. De hecho, los ping-pong shows nos parecieron tan artificiales y hechos para el turisteo que ni entramos.



Y el día siguiente, abandonamos Bangkok y nos dirigimos hacia el Norte, hacia la ciudad antigua de Shukotai. Eso sí, en autobús de lujo por 4 euros (comisión de la agencia incluida).




miércoles, agosto 28, 2013

El comienzo del Verano

Tras Shan Fermín llego el verano, y los sanfermines de verdad, y las fiestas de Puente, y el calor sofocante shanghaines, y las vacaciones, y la playa, y las medusas, y los Budas, y los elefantes, y las tortugas, y los garbanzos, … pero como dijo Jack el Destripador: "Vayamos por partes" 


Tocó celebrar el chupinazo de visita turística por la Perla de Oriente (supongo que lo de Perla de Oriente es porque aquí todo es más caro que en cualquier ciudad asiática o por la pasta que hay y hubo a principios del siglo pasado, vamos, digo yo) tras nosecuantas horas de vuelo y escala en Londres. Lo típico, paseo por el Bund, Nanjing Lu,… y degustación de los famosos dumplings (que ricos) fritos de Yans Dumplings . AAhhh, y los famosos garbanzos de Shanghái, edición limitada, no son fáciles de encontrar  ;)

Además coincidió con la mejor época: 37-40 grados de temperatura, una humedad que ni debajo del agua… conseguimos convertir Shanghai en una sauna, literal. Ponerse una camiseta limpia bajo el aire acondicionado seco y fresco del apartamento, poner un pie en la calle… y tener ganas de subir y encender la secadora de la ropa. Que pasada!


Cada vez me gusta más ir al mercado de las bodas de Shanghái: ese lugar en People's Square que encontramos por casualidad y que se guarda con secreto (People's Square Metro Station, exit 9, go up, turn left, walk 30meters) donde los cientos y cientos de padres de hijos/as solteros se juntan los fines de semana para arreglar citas a sus hijos/as. Hay veces que, aunque seamos guiris, nos viene algún padre interesado en nuestro trabajo, situación… la mejor forma de pedir algo es que el otro no se entere de que lo estas pidiendo. Y el estanque de las flores de loto, es imposible sacarse una foto y que no salgan al menos 20 personas, pero en época de floración esta guapo guapo.

Y por supuesto, pasando de las ofertas de Stinky Winky, el domingo siguiente una visita a una de las zonas de Shanghái que todavía no conocía: Qibao. Qibao es un pequeño pueblo que Shanghái ha absorbido y tiene un canal y un puente, una calle y un templo bastante bonitos. No es el paraíso, pero para pasar una tarde y sacar cuatro fotos, más que suficiente. La cena, en un restaurante rollo años 80 chino que nuestra Fufu encontró/recomendó. Muy bien, llegamos reventados al piso, pero felices y contentos.

 Y el lunes… más turisteo!! Visita a los jardines Yu (a los que no pudimos entrar porque entre la velocidad de la caminata y el parloteo nos los encontramos cerrados) y dumplings (que ricos) al vapor de pork y cangrejito peludo… mmmm que ricos! Y al día siguiente al Mr. Miyagi, a que un chino nos tradujera al chino lo que queríamos cenar, descalzos, pero esta vez sin japoneses al borde del coma etílico apoyados en la barra. Este lugar está perdiendo glamour…


Y así llegamos al día de viaje a Bangkok, las vacaciones habían comenzado, pero como siempre, lo bueno estaba por llegar.

martes, julio 02, 2013

Liang ge Kalimotxo

La primavera ya paso y el verano ya esta aquí. La verdad que con eso de que me pire una semanica a la calentorra Filipinas esta primavera ha sido bastante light (y eso que ha hecho calorcete), pero por ahora, aparte de los treintaipico grados y los ochentaitantos porciento de humedad… se soporta.


Y por aquí, poca novedad: rodeado de chinos en el curro, rodeado de chinos en la calle, rodeado de chinos en el metro, rodeado de chinos en el bus… y por lo demás, sigo con mis clases de chino, con alguna cervecilla social los fines de semana y aborreciendo un poco mas cada vez a los chinos… es lo que hay.



Este fin de semana pasado fue Shan Fermín, es decir, que los navarricos de Shanghái unidos en la peña sanferminera el Kiliki Mandarín organizaron una buena. Unas 300 personas vestidas de blanco en un bar con barra libre de comida y bebida… no decir más que el kalimotxo se acabo a la hora. Con camareros chinos, intentando pedir en una mezcla de chino y batua alguna vez se oigan: "two kalimotxo please" y otras en chino "Liang ge kalimotxo", y los camareros no dando abasto. Para repetir.

 Y poco más, decir que mis pequeñas competencias en chino me han sacado de algún apurillo en la calle (nada con importancia) y que ya estoy deseando que llegue el verano y las vacaciones, que este año prometen ser exóticas. Más información: mismo sitio, misma web… pero en unas semanas.