Our Camino must go on



sábado, marzo 15, 2014

Los Timos y los Edificios Chinos


Jodé!! No tenía consciencia del tiempo que llevaba sin actualizar el blog… y es hoy en sábado con día despejado (tanto de nubes como de contaminación, que hay semanas que no se puede ver el sol aunque la predicción del tiempo dice que el día está despejado) cuando uno se despereza un poco…

Importante para los que vengan a Shanghái: informaros sobre el timo del té, la peña está cayendo como moscas. El tema es el siguiente, sales del metro y te encuentras con unos chinos encantadores que te dicen que a ver si les puedes sacar una foto a ellos dos en un fondo horrible, y naturalmente les dices que OK. Son chico-chica (los de la foto, a la derecha, ella va de rosa) que hablan ingles muy bien, que dicen que vienen de vacaciones y que son de la zona rural. Luego hablando hablando comentan que si quieres ir con ellos a dar un paseo, que te enseñarán la ciudad… y al rato que sería bonito ir a ver la ceremonia del té. Vas al bar con ellos (encantadores) y ves que el té cuesta 50 yuanes (unos 6.5 euros). Todo bien, tu encantado, pero a la que te traen la cuenta te soplan los tés de todos y el servicio que suele ser de entre 30-100 euros, así que como te toca pagar lo de todos la broma (acompañada por los gorilas del local) sale por unos 100-300€. Sé de gente que se ha ido sin pagar, pero la gran mayoría cede y suelta la pasta.

A mi me vinieron un par de veces (una vez con un colega alemán y otra con Sabrina) en el mismo sitio, con las mismas excusa de la foto, y si ya la primera me dio mal rollo (un chino yendo a un guiri, amable, con un inglés excelente a pesar de venir de una zona rural, pidiendo una foto con un fondo horrible, a un extranjero cuando se lo podrían pedir en su idioma nativo a cualquiera de las 200 personas por minuto que pasan por delante suya) , la segunda vez vi 100% que era un timo, no sabia cual, así que pregunté un poco y mucha gente me ha comentado de casos.

Esto es una ciudad segura, no se ve delincuencia ni robos a gran escala, pero hay que tener cuidado. Un chino que no te conoce y viene amable a un extranjero viene a por pasta. Pasando de él no suele haber problema. Otro caso es de noche en la zona de extranjeros, no hay ladrones pero hay prostitutas. Vaya solo o acompañado de colegas, la opción es siempre ir con las manos en los bolsillos, porque las putillas se acercan siempre y entre que dicen lo mucho que te quieren y blablablá… las carteras y móviles desaparecen.

Otro punto es el de ir por la calle andando y de repente peña que justito sabe inglés y que se ve a la legua que van a por el guiri ofrezca relojes, bolsos (todo imitación), masajes, sexo… El tema es el siguiente: vas por la calle en una ciudad que apenas conoces, te viene un tío que no conoces que te ofrece mercancía, si la quieres tienes que ir con él por una calle desconocida a un lugar que tampoco conoces, y tampoco sabes quién va a estar detrás de la puerta cuando llegues al sitio. Sé de casos de peña a los que les han desvalijado y otros que han hecho buenos tratos en estos sitios. No se, yo no me la he jugado  ni me la jugaré, pero la gente lo debe hacer, porque gente que te ofrece cosas por la calle de esta forma los hay a miles por Shanghái.
Por aquí casi todo va igual: el riesgo de atropello, la mascarilla de vez en cuando, las ganas de dar patadas a los coches, los codazos al salir del metro (recuerdo que aun debo un post sobre el metro de Shanghái), esconderse detrás del amarillo al cruzar la calle, la comida guarra, el agua corriente guarra, el aire guarro, la gente guarra, los jardos en la calle,…)

El mes pasado nos movimos a unas nuevas oficinas, todo nuevo, el edificio es 100% nuevo, el problema es que no lo parece. Por fuera lo miras y dices: Como mola! Pero una vez dentro ves que todo es una chapuza. Para empezar, las dos primeras semanas ( exterior a 0-5ºC y contaminación en niveles rojos) las pasamos con las ventanas abiertas porque hay una histeria colectiva en China respecto a los productos químicos (como pinturas, pegamentos, colas de los muebles…) porque ha habido gente que ha muerto debido a los vapores de las pinturas, así que dos semanas currando en la oficina con los guantes puestos, el calefactor de casa y el moco colgando.

En una vista general el edificio está bien, pero a la que nos acercamos a los detalles, nos damos cuenta de que los chinos son de hacer las cosas rapidito y mal. Los talleres por ejemplo tienen 2 meses de uso, y parece que sean 5 años: el suelo y las paredes están sucios y desgastados, los enchufes torcidos y mal colocados, el aire acondicionado hace ruido, no todas las luces están conectadas… con esta gente, si no estás encima suya 100% no hay forma de que hagan las cosas.

En la calle siempre hay cosas curiosas que sorprenden, si un día son dos adultos que llevan a 3 niños en una moto, la semana siguiente es un carro tirado por un tío en bici que lleva el volumen de un tráiler en botellas de plástico vacías, y si no son10 obreros arreglando un agujero de la carretera y todos ellos sobando a las 11 de la mañana….

Por lo demás, como ya he dicho, se puede ver el sol otra vez, así que volvemos a jugar con el equipo de la Euskal el campeonatillo de F7, ya se puede empezar a pasear por la ciudad de una manera más tranquila, menos ropa, y también ya planificando viajes de Semana Santa, de verano, de mayo… con ganas también de ir a la boda de la Fufu. Una vez que llegue Semana Santa todo va a ser mucho más fácil. Y también con un poquito de expectación a ver que pasará en Octubre cuando termina mi compromiso por aquí.

Y poco más, ahora bastante trabajo, alguna juerga, algún viaje relámpago, muchas fotos, alguna compra, preparativos para las visitas…
Como alguien me preguntó, estos son los modelos de móviles/tablets chinos que controlo y sé que funcionan muy bien. La verdad que la relación calidad/precio de estas cosas aquí en China es acojonante: http:// mobilakos.webnode.es

A ver si me animo y voy dándole caña al blog poco a poco









viernes, diciembre 06, 2013

Que asco!!

 

Veo que la vagancia se esta apoderando de mí y a este paso no voy a terminar mi crónica de las vacaciones...

 

Pero aqui tenemos ahora otra novedad, que no por conocida deja de ser nauseabunda: no se de donde exactamente sale, y de donde viene ni a donde va, a que dedica sus ratos libres, pero hoy hay en Shanghai una contaminacion en el aire que lo flipas. Desde mi oficina justo veo una silueta de un edificio que no estará a mas de 200 metros de distancia, y la prevision del tiempo da soleado...

 

Pues eso, que asco!

martes, septiembre 24, 2013

OJO AL DATO

 

En el centro de Shanghái, de unos 70km², la densidad de población es de unos 40.000 personas/km². Si lo extrapolamos a Gares, que tiene unos 40km² de término municipal, diríamos que en ese espacio podríamos tener una ciudad de 160.000 habitantes. La segunda ciudad mas poblada del Reino.

 

Pero, en diversas zonas del centro de Shanghái, como por ejemplo donde está mi apartamento, la densidad de población es de unos 160.000 personas/km². Esto es, si llenamos de gente el término de Puente desde Campollano hasta Kalaberagain, tendríamos una ciudad de más de 6 millones de personas!! casi na!

 

Eso sí, las vistas desde Kalaberagain serían únicas abarcando un mar de hormigón y torres…


 

miércoles, septiembre 11, 2013

Visiteando Bangkok




   Llegar a Bangkok, en tren hasta la última estación y de ahí en tuc-tuc hasta el hotel. Pero claro, siendo guiris, llevando la mochila, estando en esta estación y empezando a llover… como que los conductores nos tomaban más todavía como billetes con patas. Al final a base de preguntar a uno y a otro, parar taxis (nadie nos quería poner el taxímetro) pillamos un tuc-tuc. Conocida nuestra situación fue lo más barato que podríamos encontrar. Eso sí, el susto con el móvil no nos lo quita nadie, aunque al final apareció: estaba debajo de mi orondo culazo (uff)….



Pues al fin ya llegamos a Bangkok. El vuelo fue con Sri Lankan Airlines. Tengo que confesar que pensaba que sería una cacota de avión, pero nada más lejos de la realidad. Las cuatro-cinco horas de vuelo fueron en buen avión, la cagada fue el no hacer el check-in online, así que no sentamos en sitios diferentes. Todo no puede ser.


El hotel bien, correcto, suficientemente limpio y con desayuno incluido. Situado en el centro. Ningún lujo pero el precio era bueno (el nombre era algo así como Nuovo Hotel). Con una callecita al lado donde había tienditas y restaurantes en la calle (lo habitual allí) y encontramos uno muy rico. Repetimos casi todos los días porque estaba superbién.

La mañana siguiente, sin forzar a madrugar, empezamos a recorrer la ciudad como me gusta a mí: a pie, con un mapa y con un par de sitios elegidos. De ahí hasta llegar de vuelta al hotel… sobre la marcha, intentando no coger ningún tipo de vehículo. Los que han estado por allí lo han visto, el Palacio Real increíble y templos budistas por todos los lados. Yo era reacio, pero al final entre en el que me propuso Sabrina y mereció la pena. Como volvimos pronto paramos en Kao Shan Road, con gente a punta de pala y ambientazo, pero depende del plan que vayas. Si vas en plan guiri con los colegas a darlo todo, a cervecearte y juntarte con mas guiris, es el sitio ideal, pero si vas de tranqui a darle un poco al rollo Thai… mejor pasando, como lo que hicimos. Eso sí, la vuelta al hotel con un reventón del 15, pero bueno, nada que tras una ducha y una cena no se pueda quitar.


Al día siguiente (13 de Julio, para que veáis que estoy haciendo memoria) bajamos por el rio en barquito público, y por pasarnos de listos nos pasamos de parada. Así que tuvimos que cruzar el rio por un puente y llegar al Wat (perdón, pero soy muy malo para los nombres) andando casi una hora, que entre las paraditas, los templitos y el heladito se hizo corta. Eso sí, Julio en Bangkok es calor que te mueres, así que la botellita de agua en el 7 Eleven no la quita nadie, menos mal que era barata. Y pasada por el mercado de los fines de semana (Chatuchak Market), donde encontramos menos variedad y cosas de lo que esperábamos pero que si que aprovechamos para hacer bien de compras,  y de ahí a la zona XXX de Bangkok, donde los ping-pong show son en cada puerta, y las putillas campan a sus anchas. Curioso, pero nada excepcional. De hecho, los ping-pong shows nos parecieron tan artificiales y hechos para el turisteo que ni entramos.



Y el día siguiente, abandonamos Bangkok y nos dirigimos hacia el Norte, hacia la ciudad antigua de Shukotai. Eso sí, en autobús de lujo por 4 euros (comisión de la agencia incluida).




miércoles, agosto 28, 2013

El comienzo del Verano

Tras Shan Fermín llego el verano, y los sanfermines de verdad, y las fiestas de Puente, y el calor sofocante shanghaines, y las vacaciones, y la playa, y las medusas, y los Budas, y los elefantes, y las tortugas, y los garbanzos, … pero como dijo Jack el Destripador: "Vayamos por partes" 


Tocó celebrar el chupinazo de visita turística por la Perla de Oriente (supongo que lo de Perla de Oriente es porque aquí todo es más caro que en cualquier ciudad asiática o por la pasta que hay y hubo a principios del siglo pasado, vamos, digo yo) tras nosecuantas horas de vuelo y escala en Londres. Lo típico, paseo por el Bund, Nanjing Lu,… y degustación de los famosos dumplings (que ricos) fritos de Yans Dumplings . AAhhh, y los famosos garbanzos de Shanghái, edición limitada, no son fáciles de encontrar  ;)

Además coincidió con la mejor época: 37-40 grados de temperatura, una humedad que ni debajo del agua… conseguimos convertir Shanghai en una sauna, literal. Ponerse una camiseta limpia bajo el aire acondicionado seco y fresco del apartamento, poner un pie en la calle… y tener ganas de subir y encender la secadora de la ropa. Que pasada!


Cada vez me gusta más ir al mercado de las bodas de Shanghái: ese lugar en People's Square que encontramos por casualidad y que se guarda con secreto (People's Square Metro Station, exit 9, go up, turn left, walk 30meters) donde los cientos y cientos de padres de hijos/as solteros se juntan los fines de semana para arreglar citas a sus hijos/as. Hay veces que, aunque seamos guiris, nos viene algún padre interesado en nuestro trabajo, situación… la mejor forma de pedir algo es que el otro no se entere de que lo estas pidiendo. Y el estanque de las flores de loto, es imposible sacarse una foto y que no salgan al menos 20 personas, pero en época de floración esta guapo guapo.

Y por supuesto, pasando de las ofertas de Stinky Winky, el domingo siguiente una visita a una de las zonas de Shanghái que todavía no conocía: Qibao. Qibao es un pequeño pueblo que Shanghái ha absorbido y tiene un canal y un puente, una calle y un templo bastante bonitos. No es el paraíso, pero para pasar una tarde y sacar cuatro fotos, más que suficiente. La cena, en un restaurante rollo años 80 chino que nuestra Fufu encontró/recomendó. Muy bien, llegamos reventados al piso, pero felices y contentos.

 Y el lunes… más turisteo!! Visita a los jardines Yu (a los que no pudimos entrar porque entre la velocidad de la caminata y el parloteo nos los encontramos cerrados) y dumplings (que ricos) al vapor de pork y cangrejito peludo… mmmm que ricos! Y al día siguiente al Mr. Miyagi, a que un chino nos tradujera al chino lo que queríamos cenar, descalzos, pero esta vez sin japoneses al borde del coma etílico apoyados en la barra. Este lugar está perdiendo glamour…


Y así llegamos al día de viaje a Bangkok, las vacaciones habían comenzado, pero como siempre, lo bueno estaba por llegar.

martes, julio 02, 2013

Liang ge Kalimotxo

La primavera ya paso y el verano ya esta aquí. La verdad que con eso de que me pire una semanica a la calentorra Filipinas esta primavera ha sido bastante light (y eso que ha hecho calorcete), pero por ahora, aparte de los treintaipico grados y los ochentaitantos porciento de humedad… se soporta.


Y por aquí, poca novedad: rodeado de chinos en el curro, rodeado de chinos en la calle, rodeado de chinos en el metro, rodeado de chinos en el bus… y por lo demás, sigo con mis clases de chino, con alguna cervecilla social los fines de semana y aborreciendo un poco mas cada vez a los chinos… es lo que hay.



Este fin de semana pasado fue Shan Fermín, es decir, que los navarricos de Shanghái unidos en la peña sanferminera el Kiliki Mandarín organizaron una buena. Unas 300 personas vestidas de blanco en un bar con barra libre de comida y bebida… no decir más que el kalimotxo se acabo a la hora. Con camareros chinos, intentando pedir en una mezcla de chino y batua alguna vez se oigan: "two kalimotxo please" y otras en chino "Liang ge kalimotxo", y los camareros no dando abasto. Para repetir.

 Y poco más, decir que mis pequeñas competencias en chino me han sacado de algún apurillo en la calle (nada con importancia) y que ya estoy deseando que llegue el verano y las vacaciones, que este año prometen ser exóticas. Más información: mismo sitio, misma web… pero en unas semanas.

miércoles, mayo 22, 2013

Cruzar la calle en Shanghái



Como mucho de los extranjeros que vivimos en Shanghái (y supongo que por extensión en otras ciudades de China) una de las primeras cosas que hay que aprender para sobrevivir en esta marea de gente (aparentemente) sin control es cruzar la calle.

Las calles, por muy grandes o pequeñas, anchas o estrechas están siempre llenas de tres cosas: personas, coches y vehículos de dos o tres ruedas.


La primera impresión que se tienen al llegar es que las normas no existen. Pero nada mas lejos de la realidad, las normas existen aunque más que normas los habitantes de esta ciudad se lo toman como indicaciones, consejos… no como normas de obligado cumplimiento. Por ejemplo, el tema de ceder el paso en cruces, pasos de cebra… los chinos no lo llevan muy bien. Quizá es por eso que no he visto ninguna rotonda en mi estancia en Shanghái.

Pero bueno, para cruzar la calle en estas ciudades voy a dejar aquí impresos mis consejos personales:

  • ·         Mejor cruzar la calle por los pasos de peatones con semáforo. Habrá coches que os molesten, pero sabiendo que ni tienen prioridad prestarán atención a los peatones. Ojo con los autobuses, ellos no paran.
  • ·         Para cruzar la calle en lugar no señalizado… yo utilizo la estrategia “Escóndete detrás del amarillo”. Para cruzar la calle a pelo, lo mejor es buscar un sitio donde algún local vaya a hacerlo. Nos colocaremos a su lado, pero en el lado contrario de donde vienen los coches (si los coches vienen de izquierda a derecha, nos colocaremos a la derecha del amarillo) y nos moveremos a la par que él. No falla, y si hay algún problema, el primero que caerá será el amarillo.
  • ·         Las motos. Las motos presentan un problema mayor, porque su motor apenas hace ruido y por las noches van con las luces apagadas. Nunca sabes por donde pueden venir (en la calle, en la acera, en calles peatonales…), así que mi único consejo es abrir los ojos y estar alerta.
  • ·         A las mañanas, en hora punta, suele haber guardias y controladores en cada cruce importante, entonces el tráfico cumple las normas. A la que estas personas se van, las normas de tráfico vuelven a ser solo consejos y la calle un caos otra vez.

El método “Escóndete detrás del amarillo” funciona muy bien, y se aprende mucho. Siempre hay algún amarillo que vaya a cruzar, así que solo toca esperar y seguirle.

Valga decir que a mi regreso en marzo de 2013, tras varios meses en China, miles de dudas me asaltaron a la hora de cruzar una calle en Barcelona: “¿Lo hago al estilo chino o al español?, pero… ¿cómo era el estilo español?, mejor espero a que el semáforo se ponga verde”.





miércoles, mayo 15, 2013

Filipinas (y II)









Como buenos paquetes, entramos los últimos en el barco y nos tocaron los asientos duros, al fondo, al lado del baño y de la cocina, bueno “cocina” por llamarlo de alguna manera. Por supuesto el barco salió media hora tarde, y en ese margen de tiempo subieron varios oficiales de policía a comprobar que todo estaba en regla: por ejemplo, que todo el mundo tuviera chaleco salvavidas. Entre el estomago revuelto de la cena del día anterior, y la comodidad del viaje… por lo menos pude dormir un rato. Digamos que ese baño no era de lo mas apetecible, ni muuucho menos. De esos que dices: aquí no planto el pino ni aunque me lo haga encima.


Pues nada, asi que despues de la cena, una cervecita y unas palomitas (cómo enganchan!! ) tocó madrugar para coger el barco de las 8 de la mañana rumbo a El Nido. Check-out en el hotel, despedidas, ciclotaxi para ir al puerto, check-in en el puerto,… y allí vimos un barco grande y al lado un barco pequeño. ¿Quién se atreve a adivinar en cual de los dos fuimos metidos durante 8 horas para llegar a El Nido? Efectivamente, en el cutre.

Tras 8 de movimiento, de ver aletas en el agua sin saber de qué, unos delfines aparecieron… llegamos a El Nido. Eso si, al llegar a El Nido todo se pasó. Qué bonito!! Las caras largas del viaje se transformaron en sonrisas, y eso que atravesamos con el barco una tormenta. Todo verde verde verde, las playas que se veían desde el barco simplemente increíbles, palmeras, agua templadita y super-transparente… si tuviera que elegir el sitio que mas se parece al paraíso de los sitios que he estado hasta ahora no tengo dudas: habíamos llegado a él.

Así que, una vez llegado a media tarde, lo primero fue localizar mi alojamiento (La Banane hostel, barato, pegadito a la playa, pero muy ruidoso por la noche, con no demasiados baños, eso si, limpio) mientras Miguel y Julia buscaban uno para ellos. Consiguieron una habitación doble por casi el mismo precio que tenía yo una cama en un dormitorio compartido. (De mayor quiero ser como vosotros). Así que una tras  una vuelta por el pueblo, conseguir billete para salir de allí, cenar en un sitio bastante local, aguantar como pude los efectos de la cena del día anterior… nos olvidamos de reservar el Tour para el día siguiente. Cosa que, por casualidad, pude hacer en una agencia que estaba abierta a las 11 de la noche. Así que a la mañana siguiente… a conocer las islitas del paraíso!!

Cogimos el Tour C en El Nido y muy bien. Nos lo habían recomendado y creo que acertamos. Para un día que yo iba a estar en el Nido creo que fue la mejor opción. No acertamos tanto con la empresa que nos llevó, pero  eso nunca se sabe. Mi punto flojo fue que había estado algo chunguele el día anterior, y que tuve que poner remedio fuerte para poder ir a este viaje en buenas condiciones. Era gracioso ver a los chinos, que la mayoría no sabían nadar, saltar al agua con el chaleco salvavidas e intentar avanzar en la superficie, eso era un buen estorbo para las fotos: siempre salían chalecos naranjas por todas partes.



Salimos de El Nido por la mañana, un barquito, unas 12 personas, y para nuestra sorpresa nos encontramos con otros 3 españoles más en el barco: todos nos sorprendimos bastante, porque chinos por allí hay a patadas, alemanes, franceses… pero españoles los justos. La idea del viaje era hacer parada en 5 lugares chulos, en 5 islas, y aprovechar para hacer algo de snorkel.  El lugar increíble (creo que lo he repetido ya miles de veces): paramos en playas de arena blanquísima con coral alrededor, calitas, la comida de pescaido frito y demás productos frescos (cosa que echo mucho de menos en Shanghái). Incluso en una de las playas había una especie de sala de fiestas/discoteca, una gozada salir de juerga allí (el problema es cómo volver). Esa playa era superbonita, y hacia la derecha encontramos un sitio que merecía la pena visitar.



Por supuesto todo no es 100%, a la 3º parada los muchachos del barco no pudieron sacar el ancla, y estuvimos como media hora esperando a que la sacaran, incluso intentaron sacar el ancla a base de tirar con el motor del barco (cosa no recomendable porque unas horas antes tuvieron que parar el barco en medio de una travesía porque se estaba sobrecalentando y el humo era mas que visible). Así que , en lugar de 5 visitas hicimos 4, porque si no se hacía tarde y gente del barco no llegaba a tiempo a la estación a coger un bus a Puerto Princesa.  Cosa no buena para la mayoría, pero, personalmente, para mí que estaba aún algo convaleciente me vino de perlas. También nos llovió un poco, que vino de lujo para combatir la chicharrina que hacía cuando el barco estaba parado.




Así que llegar a El Nido, cenar, duchar, recoger las cosas… no dio tiempo ni a una cervecita, y ya me estaba despidiendo de Miguel y Julia (mucha suerte con vuestra aventura) y Eva, porque había reservado un bus nocturno hacia Puerto Princesa, donde debía coger un avión a la mañana siguiente hasta Manila. Última escala del viaje.

El viaje fue absolutamente genial, gracias en mucha parte al remedio para los efectos de la cena de dos días atrás, que funcionó de maravilla. Eso sí, el bus con el aire acondicionado estaba para llevar chaqueta (fuera del autobús estarían a unos 30ºC) y estaba lleno hasta arriba, incluso había gente que iba de pie. No me enteré de mucho, solo que llegamos a PPrincesa sobre las 3:30 de la mañana, así que como tenía tiempo me acerqué a un banquito a intentar sobar un poco más, cosa que también hizo una chica de Singapur. Me quedé sorprendido: a las 4 de la mañana, en la estación de bus, había un niño de unos 8-10 años vendiendo comida en una caja que llevaba a hombros. No es actividad ni horas para un niño de esa edad….
No recuerdo el nombre de la chica de Singapur, pero estuvimos un rato poniendo verdes a los chinos. Ella cogía el avión dos horas mas tarde que yo.


Y por fin de vuelta al súper-albergue de Manila. El garito muy chungo (pero limpio) y la gente muy maja. Aprovechando que me encontraba bien y que no hacía mucho calor a la 1 del mediodía (modo ironía ON) decidí acercarme al centro. Ya me había advertido Miguel: “¿De verdad quieres ir a ver Manila? Es algo peligrosa, así que no lleves mucha pasta contigo”. No defraudó: lo único que, tras visitar una oficina de turismo, me recomendaron para ver es la zona central, las murallas. El resto no tiene mucha tela. No me quedé por la noche para ver el ambiente nocturno, los lady-boys, pero mi avión era muy temprano.


Lo mejor de Manila para mi gusto: las conversaciones con los taxistas.  Los dos taxis que cogí fueron, curiosamente, en la misma dirección. La conversación clásica de: de dónde eres, que haces edad, que te parece Manila (muy bonito, qué vas a responder) y las chicas (muy guapas qué vas a responder), a lo que derivaba a “si quieres te doy un teléfono de un amigo que tiene “chicas”, que a la respuesta de “no gracias” seguía una pregunta sobre si quería chicas de 14 o 15 años… mas que juzgar a los taxistas, empecé a pensar a qué van los extranjeros solos por allí, si hay esa oferta es porque hay demanda. No me fijé en su día, pero cuando Julia me lo comentó me fijé que había bastantes hombres gordos blancos acompañados de la mano de jóvenes filipinas, en Coron, en El Nido, en Manila…  Otro tema de conversación redundante en  el taxi eran los niños, ya que le pregunté al taxista por que los niños trabajaban. La respuesta fue sencilla: niños abandonados por sus padres que tienen que buscarse la vida para sobrevivir, a su pregunta le respondí que en España hay centros para esos niños, a lo que me respondió: ¡qué suerte tenéis de no tener un gobierno corrupto como aquí!... si tú supieras…

Consejo, Manila International Airport, salidas, mínimo 3 horas antes del embarque allí. Todo cuesta mucho rato, y si facturas (yo no lo hice) ni te cuento.



La magia se acaba siempre cuando vuelves a casa. Si bien antes de ir no tenía demasiadas ganas (estaba mas pendiente planeando verano que de Filipinas) a la vuelta el viaje se me quedó en poco. No puede ser, hay muchos sitios que quiero volver a ver, y la próxima vez ir incluso mas relajado. Al final 7 días y 6 noches, con tanto trasporte se queda en poco.

¡Gracias por acompañarme en este viaje!



viernes, mayo 10, 2013

Filipinas (I)



Como curiosidades del calendario chino, el miércoles 1 de Mayo es festivo así que el Gobierno decidió que el lunes y martes 29 y 30 de Abril también serían festivos para hacer un puente, pero que eso hay que compensarlo, así que el sábado y domingo 27 y 28 de Abril fueron laborables por aquí, todo no puede ser. Así que ese fin de semana me tocó currar, con la morriña del fiestón que estaba pasando unos cuantos km lejos de aquí.

Pero bueno, ese mismo domingo marchaba a las Filipinas, así que dentro de lo malo todo no era tan negativo. Coger el avión el sábado a la tarde desde Shanghái (me sorprendió no tener retraso) y llegar a Manila y cruzar la aduana sobre las 11:30 de la noche. Coger un taxi y llegar al albergue, nada 20 minutos. Dormir nada y vuelta al aeropuerto (a otra terminal que estaba a 10 minutos andando) y destino… paraíso!!!
Haciendo cuentas, el trayecto de 20 minutos en taxi salió a unos 10 euros… no se si me la metieron o no (yo creo que si) así que a partir de aquí, cada vez que compraba algo o pillaba el taxi tocaba negociar el precio de antemano, que sale un poco mas caro que utilizar el taxímetro, pero te ahorras sustos a la hora de pagar.

Pues eso, que a los 35ºC de las 11 de la mañana, llegué a Coron. Uno de los objetivos del viaje era desconectar un poco de los chinos, del ruido de la calle, de la contaminación… y casi lo consigo, si no llega a ser porque esta semana es medio-vacaciones en China y me encontré solo en la van rodeado de 12 chinos… y un conductor que buscando el Resort de dos viajeros se perdió en la isla, por suerte apenas tuve mas contacto con muchos chinos durante este viaje. Coron es un pueblito filipino situado en una isla. El pueblo en sí no tiene nada, filipinos y filipinas por las calles, mototaxis,… pero lo guapo está en el mar: hay montones de islas con playas de las guapas, de las de palmeritas y un agua templadita que da gusto. Pero para los buceadores lo mejor está por debajo: hay unos 8 barcos japoneses hundidos en la segunda guerra mundial y unos cuantos de ellos ya forman parte de arrecifes de coral, así que el sitio para bucear es de lo mejorcico.

Al llegar a Coron me di cuenta de que en los últimos meses me había olvidado de una cosa: lo que casca el Sol. Entre Lorenzo (o la Pachamama) y la humedad el paseo de reconocimiento que di sobre las 3 de la tarde acabó conmigo a la hora en la habitación del hotel dándome una ducha de agua fría. 

Al menos esa tarde (la del lunes 29) me sirvió para reservar la salida de la isla el miércoles y contratar la salida de buceo del día siguiente, aunque con algunas dudas sobre mis habilidades debajo del agua.
- Hola, quiero ver si se puede salir mañana a bucear
- Muy bien, mañana iremos a tal barco, tal barco, profundidad 30 y pico metros…qué nivel tienes?
- Advance
- Cuantas inmersiones?
- Unas 10
- Y hace cuanto tiempo que no buceas?
- Unos 7 meses
- (En ese momento se le cambió la cara al del club de buceo)  Entonces mejor no entres en los barcos y haremos un tour por la superficie

Pero bueno, no fue tan mal, como me metieron con unos novatillos como yo y la guía era supergenial, la primera inmersión fue de reconocimiento y la segunda ya entramos en el barco. El Irako y el Kogyo Maru, y la tercera un coralillo. La visibilidad no era que te cagas (como en casa vaya) pero disfrutable 100%.

Al llegar al hotel (me alojé en el Seadive Resort, muy recomendable) fue la primera “Welcome to Philipinnes”, el barco del día siguiente se había pospuesto al jueves, por supuesto que sin ningún tipo de razón. Así que, quisiera o no, me tenía que quedar un día mas en Coron, y cambiar las reservas, pero bueno eso sin problemas.






El grupito que hicimos en el viaje anterior a bucear comentamos que podría ser buen plan para el día siguiente hacer inmersión en el Barracuda Lake y en otros dos pecios. Así que lo propusimos y nos lo aceptaron. Pero, para nuestra sorpresa, esa misma tarde llegó mogollón de gente a Coron, (me junté con dos tipos que estaban buscando sitio para dormir y no encontraban) y el miércoles salimos casi todos en barcos distintos. Para mi guay, porque estábamos 4 tíos en un barquito, con un capitán, un guía y un chico-para-todo. Y las inmersiones, absolutamente geniales. Lo de que en Barracuda Lake sólo había una barracuda no me lo creía, ahí no se veían apenas peces ni nada, pero para mi sorpresa la barracuda apareció, y las otras dos inmersiones en el Olympia Maru y Tangat-Wreck absolutamente geniales.

A la vuelta es cuando me pegue otra de mis paquetadas: llegar al hotel, descargar, duchar… y me dijeron que había un atardecer espectacular desde un monte de por allí, que hay que subir unos pocos menos de 1000 escalones pero que se llega muy bien, a lo que pensé para mi “estará atardeciendo, no hará tanta calor e incluso en el montecito soplara algo de viento”…. Menuda sudada!!! Mi última camiseta limpia a tomar por saco!! Cuando vi a los side-car-taxis en la planta del monte y gente vendiendo bebidas me lo planteé, pero no pensaba que fuera para tanto, allí arriba todo el mundo estaba resoplando. Las vistas impresionantes, y merece la pena subir, pero hay que ir preparado.



Y a noche, cena “de lujo” la superguía Isa y algún instructor mas para la despedida de Miguel y Julia, con que llevaban una semana por allí. La historia de ellos dos es increible, pero lo mejor es lo buena gente que son. Su historia está por aquí: Out The Studio (merece la pena echarle uno o mas vistazos). La cena guay, pero no tenían nada de pescado, ni noodles de pescado… se notaba que el 1 de mayo (ese día) era festivo. Sin saberlo el buffalo-chicken, algo que bebí o no se lo qué, fue el comienzo del declive de mi viaje… y eso que fuimos a dormir a una hora prudencial.

En esta tienda compraba mis helados, el último día estaban tatuando a un tipo en la puerta.

Playitas que-te-cagas

Elecciones en Filipinas

Atardecer desde Coron

Pescaito (y moscas) fresquito!!